El Parc Victoria Saint-Jean-de-Luz el punto de partida ideal para explorar el País Vasco

Ubicado en el corazón de Saint-Jean-de-Luz, el Parc Victoria un lugar excepcional que te sumerge de inmediato en el ambiente único del País Vasco. El País Vasco es un territorio que no se parece a ningún otro. Hay algo único en esta región: la montaña y el océano, Francia y España, el silencio de los pueblos y el bullicio de las grandes playas. Una cultura ancestral que perdura, una gastronomía que brilla y una luz, dorada y cambiante, que hace que uno vuelva. Tanto si desea pasear por las callejuelas vascas, practicar surf en Hossegor o salir a descubrir España, el Parc Victoria ofrece la base perfecta para explorarlo todo.

El Parc Victoria  Saint-Jean-de-Luz  el punto de partida ideal para explorar el País Vasco

Saint-Jean-de-Luz una ciudad para disfrutar sin prisas

Empieza por el lugar donde te alojes. Saint-Jean-de-Luz una de las ciudades más bonitas de la costa atlántica, y hay que descubrirla a pie, al ritmo de sus animadas plazas y sus coloridas fachadas.

Las casas vascas y la arquitectura que cuenta una historia

Las casas vascas tradicionales, con sus entramados rojos o verdes y sus dinteles grabados con refranes, son un auténtico libro abierto sobre la identidad de este territorio. La plaza Luis XIV, con sus terrazas de café y su ayuntamiento del siglo XVII, es el punto de encuentro imprescindible.
Es imposible pasar por Saint-Jean-de-Luz asomarse a la Maison Pariès. Fundada en 1895, esta institución vasca es el templo del muxu (el tradicional pastel vasco de chocolate), las kanougas y el famoso turrón. Una pausa dulce que resume por sí sola la generosidad de la cocina vasca.

Hossegor: olas y cultura del surf a 30 minutos

A treinta minutos al norte, Hossegor vive al ritmo del océano. Las olas son potentes, las calles a la sombra de los pinos huelen a resina y sal, y las tiendas de surf despiertan unas ganas irresistibles de enfrentarse al Atlántico, incluso en aquellos que nunca han cogido una tabla. Antes de partir, recorre el dique y contempla cómo se pone el sol sobre el lago.

Biarritz: una gran playa, los mercados y el bullicio urbano

A unos veinte kilómetros al norte de Saint-Jean-de-Luz, Biarritz despliega su energía y su encanto. La Grande Plage, enmarcada por los dos casinos y el acantilado del Rocher de la Vierge, es una de las playas más famosas del País Vasco y una de las más animadas.
Biarritz es también, y sobre todo, Les Halles, el mercado cubierto que resume lo mejor de la tierra vasca: quesos de oveja, jamón de Bayona, pimientos de Espelette, pescado fresco desembarcado esa misma mañana. Es un lugar vivo, colorido y aromático. Una inmersión sensorial que no hay que perderse.

Ciboure: la ciudad vecina

Separada de Saint-Jean-de-Luz el río Nivelle, Ciboure es su tranquila gemela, a menudo ignorada por los turistas, y eso es precisamente lo que le da su encanto. Su fuerte de Socoa, erigido sobre un promontorio frente al mar, vigila la bahía desde el siglo XVII. Desde el muelle o los senderos costeros, las vistas de las montañas vascas y del océano Atlántico son impresionantes.

Hendaya: en la frontera, entre dos mundos

Más al sur, Hendaya marca la frontera entre Francia y España. Su extensa playa de arena fina es una de las más familiares de la costa vasca, protegida del oleaje del Atlántico por los acantilados de Irún.
La Corniche Basque, que une Saint-Jean-de-Luz Hendaya, es una de las rutas costeras más bellas del suroeste: acantilados rojos que se sumergen en el océano, vistas panorámicas de la costa española, calas escondidas. Para recorrer a pie, en bicicleta o en coche.

Elige el Parc Victoria

Quizá hayas pasado la mañana paseando por la Grande Plage de Biarritz, hayas almorzado una bandeja de pintxos en San Sebastián y hayas contemplado la puesta de sol sobre las olas de Hossegor. Días intensos, llenos de experiencias y inolvidables, como solo el País Vasco sabe ofrecer.

Y, para terminar, ahí Parc Victoria el Parc Victoria . Tranquilo y elegante, te espera.